Psicóloga para adolescentes online
Una etapa de cambios profundos merece un espacio propio.
Identidad, autoestima y gestión emocional en una etapa de profundos cambios: bullying, dificultades familiares o escolares y perfeccionismo extremo. Acompaño a adolescentes desde la seguridad de su propio espacio, y a sus familias en el proceso.
Un espacio propio para crecer
Para ellos, y para las familias que los acompañan.
Consúltame tu caso →
La adolescencia es una etapa de cambios profundos: en el cuerpo, en la forma de pensar y en las relaciones con la familia y con los iguales. Es normal que aparezcan dudas, conflictos o malestar; a veces, sin embargo, ese malestar se queda y empieza a pesar en el día a día.
Cuento con formación especializada en psicología clínica infantojuvenil. En terapia ofrezco al adolescente un espacio propio, confidencial y sin juicios, y trabajo con la familia cuando el proceso lo necesita.
Muchos adolescentes se sienten más cómodos hablando desde su propio espacio: la videollamada les resulta un formato cercano y natural.
Lo que más trabajo con adolescentes
Identidad y autoestima
Quién soy, cómo me veo y cómo creo que me ven los demás: acompañamos la construcción de una imagen propia más segura.
Gestión emocional
Entender lo que sienten, ponerle nombre y encontrar formas sanas de expresarlo, en casa y fuera de ella.
Acoso escolar y conflictos
Bullying, dificultades con los iguales, conflictos familiares o escolares y perfeccionismo extremo.
Sanar las heridas del bullying
El bullying deja marcas que no siempre se ven, pero que pueden acompañar durante años. No se trata solo del daño evidente que produce durante su aparición —burlas, humillaciones, agresiones físicas o exclusión social—, sino de las consecuencias que genera en la identidad, el valor personal y la capacidad de confiar en los demás.
Quien ha sufrido acoso, sobre todo durante la infancia o la adolescencia, suele desarrollar creencias como “no valgo”, “hay algo mal en mí” o “no es seguro mostrarme como soy”. A menudo, esas ideas se interiorizan y condicionan la forma de relacionarse, incluso mucho tiempo después.
En terapia, creamos un espacio seguro para revisar con cuidado lo que pasó, ponerle palabras, desactivar la vergüenza y reconstruir la confianza perdida. Sanar las heridas del bullying implica también romper con la idea de que fuiste débil, porque sobreviviste a algo que no tendrías que haber soportado solo.
Señales de que puede necesitar ayuda
Cambios de humor o de conducta que se mantienen en el tiempo.
Se aísla de sus amigos o de la familia.
No quiere ir al instituto o su rendimiento baja sin motivo claro.
Se habla con mucha dureza o se exige en exceso.
Cambios en el sueño o en la alimentación.
Lo que viviste no te define, pero sí merece ser escuchado y reparado.Ana Arriaza
Preguntas frecuentes de las familias
Si te queda alguna duda, escríbeme y te respondo en menos de 24 horas.
¿Participa la familia en la terapia?
Depende de la edad y de cada caso. Cuando el proceso lo necesita, combinamos el trabajo con el adolescente con momentos con la familia, cuidando siempre la confidencialidad de su espacio.
¿Qué hace falta si es menor de edad?
Antes de empezar os explico qué consentimientos son necesarios y cómo trabajamos con la familia.
¿Cómo es la primera sesión?
Es una sesión de valoración de 55 minutos en la que me cuentas qué te trae y analizamos tu caso. Al final te propongo un plan.
¿Qué necesito para hacer terapia online?
Un móvil, tablet u ordenador con cámara, buena conexión y un lugar donde puedas hablar con tranquilidad.